Esta vez la lluvia proporcionó a los espectadores una carrera entretenida, no se puede negar, aunque la duda de que los cambios en la reglamentación de este 2010 hayan podido mermar la espectacularidad de la F1 todavía queda en cuarentena.
En cuanto al gran premio, podríamos resaltar el cuarto puesto del asturiano Fernando Alonso, pero no es el resultado lo que mejor sabor de boca me dejó, si no la manera de conseguirlo. Una mala salida dejó a Fernando en una mala posición en la primera curva, llegando incluso a tocarse con Shumacher y Webber, provocándole un trompo y relegándolo a la última posición. Pero fueron las circunstancias meteorlógicas y la gran competitividad del asturiano las que nos deleitaron toda la mañana del domingo.
Una estrategia de neumáticos arriesgada de Ferrari nos tuvo en velo hasta la última vuelta, disfrutando de las dotes de conducción de Alonso delante de un impetuoso Hamilton, con ruedas más apropiadas que el español después de una parada en boxes. Fue el ímpetu del inglés el que le llevó a tocarse con Webber (parece que estaba en todos los fregaos) y dejó el camino libre para la cuarta posición de Alonso. Hasta entonces nadie tenía claro que el Ferrari del español aguantara las embestidas del McLaren del inglés.
Otra nota a resaltar es la mala suerte de Vettel, que repitió un fin de semana perfecto en calificación y carrera, hasta que su mecánica decidió dejarle con la miel en los labios otra vez. Poca recompensa para un piloto que cada vez demuestra más su auténtica valía.
Los otros dos españoles en carrera, Alguersuari y Pedro de la Rosa tuvieron su lucha particular para entrar en los puntos con el heptacampeón aleman Michael Schumacher, pero fue este último el que logró llevarse el punto a su casillero. Aún así fue muy meritoria la carrera de ambos, y esperamos que en breve logren sus primeros puntos.
La escudería Hispania, tuvo su pequeño triunfo particular ya que el piloto indio Karun Chandhock logró llevar su monoplaza hasta el final de la carrera, aunque a 5 vueltas del ganador.